¿Cómo planchar tu camisa?

Antes de aprender como planchar tus camisas te contamos un poco acerca de las camisas Non-Iron, las de Lino y las de algodón.

Las camisas Non-Iron son ideales para quienes quieren reducir su tiempo de planchado porque ¡no requieren planchado!  Aun así es preciso tomar estás camisas por el cuello tan pronto son sacadas de la lavadora, sacudirlas de inmediato y colgarlas completamente abotonadas, estos cuidados son fundamentales para que pierdan sus propiedades Anti-Arrugas, si le ves algún mínimo detalle ¡No te preocupes! Tan pronto te la coloques el calor corporal ayudara a qué desaparezca o tan solo pásala por una plancha de vapor.

Las camisas de Lino son perfectas para el verano ya que son frescas y cómodas, aunque suelen ser más propensas a arrugarse. Este tipo de tejidos deben plancharse con mucho vapor y a temperatura media. Es importante no estirar las fibras, ni arrastrar la plancha sobre la tela y que la única presión que se ejerza sea la del vapor.  

Las camisas de algodón se planchan con mucho vapor y a temperatura media. Es importante alisar con la mano, realizar pasadas rápidas y por secciones de la prenda, no estirar las fibras ni arrastrar la plancha sobre la tela y que la única presión que se ejerza sea la del vapor.

Si utilizas una plancha de vapor debes tener la camisa bien abotonada. Si por otra parte usas una plancha de mesa, la camisa debe estar desabotonada, de preferencia al revés y si es posible, poner entre la camisa y la plancha un paño blanco. ¡Ahora sí, empezamos!

1. Revisa el material de tu camisa para seguir las instrucciones de planchado del fabricante.

2. Plancha el cuello y los puños, en dirección de los bordes hacia el centro y evitando el contacto con los botones.

3. Ubica la camisa de frente para planchar los hombros, del centro hacía afuera, sin pasar por las mangas. Girarla y repetir el procedimiento en la espalda superior de la camisa.

4. Plancha las mangas de la camisa, de arriba hacia abajo. Evita pasar por los bordes para no dejar la marca, aunque esto es opcional y depende como prefieras usarlas.

5. Plancha el cuerpo de la camisa, de arriba hacia abajo y gírala repitiendo el procedimiento. Evita el contacto con los botones.

6. Cuélgala en un gancho. Es importante que dejarla reposar antes de guardarla en el armario o podrían aparecer de nuevo las arrugas y ¡listo!